Categoría: ESPECIA PARA PREPARACIONES SALADAS Y DULCES

  • HINOJO SEMILLA

    HINOJO SEMILLA

    El hinojo es de origen mediterráneo, hoy presente en todo el mundo. Su semilla es una rica especia con sabor parecido al del anís. También se come su bulbo fresco. Las semillas de hinojo tostadas y molidas se pueden integrar en masas de panes dulces, galletas o rosquitas. Las semillas de hinojo también se utilizan de forma muy habitual en preparaciones saladas, tales como carnes guisos y sopas..

    El hinojo es una hierba aromática que es originaria de la cuenca del Mediterráneo pero que hoy se encuentra en prácticamente todas las zonas templadas del mundo.
    Con un sabor parecido al del anís, se consumen tanto sus semillas como sus bulbos. Como semilla, es una potente especia que podremos conservar deshidratada en frascos durante largo tiempo y que podremos usar en toda receta donde queramos dar un cierto toque anisado, aunque menos dulzón. Es ideal para acompañar ciertos pescados, ensaladas y para hacer salsas y encurtidos. En la India es ingrediente habitual de currys. En China, es uno de los ingredientes de la mezcla de 5 especias. También se usa para dar aroma a licores, entre otros la absenta.
    El bulbo en cambio debe comerse fresco. Se puede cocer, asar a la parilla, gratinar al horno. Es una verdura muy rica con ese característico sabor anisado que tal vez a alguno canse un poco por lo que es aconsejable servirlo como guarnición y en pequeñas cantidades por cada comensal. Si lo mezclamos con otras verduras, debemos ser conscientes de que es probable que el hinojo acabe siendo con mucho el sabor dominante del conjunto.

     

  • SÉSAMO

    SÉSAMO

    Algunos dicen que el sésamo fue el primer cultivo de la humanidad. Su semilla se usa entera, en pasta o hecha aceite para todo tipo de platos.

    El sésamo es una planta cultivada por el hombre desde la antigüedad lo que explica su presencia y cultivo en prácticamente todas las regiones del mundo. En cocina se usan sus semillas, que son extremadamente oleaginosas. Con un 50% de su masa en aceite, es la semilla con mayor contenido en grasa de la naturaleza. Su sabor es muy característico y se realza cuando se tuesta, algo que se suele hacer tanto cuando se consumen enteras o molidas para hacer aceite o tahina (pasta de sésamo). En España, al sésamo que se usa para espolvorear encima de dulces y panes recibe también el nombre de ajonjolí.

    Existen muchas variedades de sésamo y no debe sorprendernos los diferentes colores que pueden tener las semillas, desde blancas, marrones o casi negras. Existen también diferencias cuando el sésamo es integral o no.
    Como ya he anticipado, el sésamo se presenta de tres formas distintas:
    Semilla entera: compraremos semilla de sésamo cruda cuando nuestra intención es tostarla (poniéndola por ejemplo encima de un pan, sabiendo que el horno tostará la semilla de sésamo), si no lo mejor es utilizar semilla ya tostada. Se puede añadir a virtualmente cualquier receta, desde dulce a salada, y dentro de estas últimas, para acompañar carnes, pescados, aves, ensaladas, sopas.
    Aceite de sésamo: se puede usar para freír pero tiene tres inconvenientes, que es bastante caro, que tiene una temperatura de humo relativamente baja a 177º y que impregna la comida de un sabor tal vez demasiado intenso. Sin embargo, un poco de aceite de sésamo en una ensalada o en un guiso dará un sabor exquisito, por lo que todo buen Cocinista debe tener una botellita de aceite de sésamo en casa.
    Pasta de sésamo: desde la tahina libanesa hecha de pasta de sésamo integral que nos permite hacer exquisitos hummus, o la pasta de sésamo china usada para dar sabor a distintos guisos, la pasta de sésamo aporta una experiencia nueva y deliciosa que todos deben probar.
    El sésamo en pasta o en aceite se enrancia con cierta facilidad. Comprad las cantidades que vayáis a consumir en un plazo reducido de tiempo.

  • PIMIENTA

    PIMIENTA

    La pimienta se encuentra de forma natural en América del sur, Asia y África. Posiblemente se trate de la especia más usada y más internacional.

    Existe una gran variedad de tipos de pimienta. Para ser auténticas pimientas, deben proceder de plantas de la familia de las piperáceas. En estas líneas sólo hablaremos de las más comunes y más utilizadas en la cocina. Se trata de granos pequeños que son simplemente las semillas de la planta que crecen en racimos y que son recolectadas cuando tienen el nivel de maduración adecuado para proceder a su secado posteriormente en la mayoría de los casos siendo esta la forma más común de comercializarse. Aunque difícil de encontrar, es posible comprar pimienta fresca en algunos supermercados, en su racimo. También podremos encontrar pimienta, normalmente pimienta verde, conservada en frasco de cristal sumergida en líquido.
    Se considera que la pimienta es una de las especias más antiguas usadas por el hombre y hay constancia de su uso hace ya más de 9000 años al encontrarse granos de esta especia en restos funerarios en Vietnam. Las piperáceas simplemente requieren zonas húmedas y cálidas para crecer y desarrollarse, y por ello se encuentran distintos tipos de pimienta en lugares tan dispares del mundo como América del Sur, Asia, África…
    Hoy en día, la pimienta es posiblemente la especia más generalmente utilizada en todo el mundo. En pequeñas cantidades, es un potenciador del sabor y da un aroma sutil y exquisito. En grandes cantidades, hará prevalecer su picante y su sabor característico. Se puede cocinar y también consumir directamente espolvoreada sobre una carne, una ensalada, ensalada… y en este caso haremos todo lo posible para moler la pimienta en el mismo momento de añadirla al alimento. Almacenando la pimienta en grano en un frasco hermético, nos aseguramos de que se preserva al máximo su aroma, y al moler el grano en el último momento, lo liberamos para el disfrute del comensal. Por ello es importante disponer de un molinillo de pimienta en casa, o incluso de varios, si de manera regular consumimos distintos tipos de pimienta, pudiendo tener un molinillo para cada tipo. También se puede consumir la pimienta partiendo el grano en un mortero. En este caso buscaremos un acabado menos fino que el que da el molinillo, y se usa a menudo este tipo de acabado para literalmente rebozar trozos de carne o de pescado en pimienta antes de freírlos. Obtendremos un plato picante pero con un sabor muy intenso a pimienta.
    La pimienta negra, blanca y verde, provienen todas ellas de la misma planta (piper nigrum), y las diferencias de color y sabor son función del nivel de madurez de la semilla y del proceso posterior de secado. La pimienta negra, la más conocida y usada, se recoge a mitad del proceso de maduración, y la semilla es hervida brevemente antes de proceder a su secado. La pimienta verde es recogida cuando la semilla todavía está inmadura y tiene un color verde. Durante su secado, se suele añadir algún compuesto químico para conservar el color. Como he dicho al principio, también se puede encontrar fresca, conservada en frasco de cristal, inmersa en una salmuera o en vinagre. Finalmente, la pimienta blanca se obtiene de la semilla completamente madura, a la que se le ha quitado la piel oscura que la recubre. Si no lo has hecho ya, te aconsejo que pruebes estos tres tipos de pimienta. No sólo es diferente su apariencia y su color, sino que los sabores son distintos por lo que a recetas distintas le pueden encajar mejor un tipo de pimienta u otra

  • CLAVO OLOR

    CLAVO OLOR

    El clavo es originario de Indonesia, usado en la cocina de todo el mundo por su gran aroma.

    El árbol del clavo es originario de las islas Molucas en Indonesia y aunque todas las partes del árbol son aromáticas, lo que conocemos como clavo aromático o clavo de olor son los botones florales de la planta, recogidos antes de que la flor se abra y secados posteriormente.
    El botón de flor así recogido tiene la forma de un clavo pequeño y es extremadamente aromático. Es una de las especias que yo definiría como «peligrosas» en el sentido de que un uso excesivo puede arruinar un plato, y no hace falta demasiada cantidad para llegar a este extremo. Como norma general, decir que en un guiso de carne contundente para 6 personas se utilizarán entre 3 y 6 clavos, y si excedemos esa cantidad corremos el peligro de que nuestro plato sólo sepa a clavo, enmascarando todos los demás sabores. Existen algunas excepciones a esta regla y casi todas suelen venir de la India donde muchos currys llevan cantidades de clavo muy superiores siendo el caso por ejemplo del Garam Masala, la mezcla base de muchos curry.
    El clavo es una especia realmente única y mágica. Usada en cantidades adecuadas, realza el sabor tal y como lo hace la pimienta o la nuez moscada (otra vez, cuidado si usas clavo, pimienta y nuez moscada a la vez en una misma receta que es posible que te excedas con el sabor. Usad con moderación o sólo una de las especias). Se pueden incorporar los clavos enteros a nuestra receta aunque luego no se deben masticar. En España y Francia hay costumbre de pincharlos en una cebolla (oignon piqué) para luego poder repescarlos. También podemos incorporar el clavo molido, con el único inconveniente de que es más difícil así medir la cantidad adecuada, que en cualquier caso será muy poco.
    El clavo se usa como medicamento, como cosmético, se hacen licores, postres e incluso hay cigarrillos con aroma a clavo, pero es sobre todo un condimento utilizado en la actualidad en casi todos los recetarios del mundo. Esa característica aromática y de realce de sabor es en gran medida la culpable de que el clavo haya traspasado su región de uso original (Indonesia, India) y hoy sea ingrediente habitual en la cocina Europea, Americana, Africana…
    Se conserva increíblemente bien durante años manteniendo su aroma, sobre todo si el clavo está entero y no molido.

  • CARDAMOMO

    CARDAMOMO

    El cardamomo es originario de la India. Ingrediente indispensable de muchos currys, biryanis, té chai, bizcochos, cócteles, … Es sin duda una de las especias con más personalidad propia y aunque su aroma recuerda a la India, es extremadamente versátil y no debería faltar en tu cocina.

    El cardamomo es originario de la India, aunque su uso se ha extendido a muy diversas partes del mundo, formando parte de recetas importantes en Oriente Medio e incluso en algunos países nórdicos. Cuando hablamos de cardamomo nos solemos referir a la especia, que no es sino la semilla de una planta de la familia del jengibre. Las semillas se esconden dentro de una vaina, siendo esta la forma más común en la que encontraremos el cardamomo. La vaina  tiene una apariencia similar a la de un pistacho sin cáscara.


    Como a la mayoría de especias, se le atribuyen cualidades medicinales. La homeopatía tradicional dice del cardamomo entre otras cosas que es un buen digestivo y una ayuda contra el estreñimiento, que es un potente desinfectante recomendado para infecciones en la boca y que ayuda a reducir la congestión pulmonar cuando tenemos bronquitis.
    De lo que no cabe ninguna duda es que el cardamomo es un ingrediente exquisito y único. Tiene un aroma muy característico, intenso, sofisticado y afrutado y nada más olerlo nos transporta a la India, haciéndonos pensar en sus currys, en sus tés y en su repostería.

    Existen diversas variedades siendo el cardamomo verde el más habitual y sabroso. Las vainas tienen un tamaño de entre 1 y 2 cm. Se pueden moler o añadir a los guisos enteros, pero en ese caso habrá que retirarlos antes de servirlos dado que no se pueden comer (su sabor es demasiado intenso y además con muy leñosos). Existe también una vartiedad de cardamomo blanco que no es sino cardamomo verde sometido a un tratamiento que le quita el color.

    Existe también el cardamomo negro, de la misma familia que el verde pero no idéntico. Es de mayor tamaño y con un sabor ligeramente amargo, que recuerda al alcanfor y un toque ahumado bastante marcado fruto del proceso de secado al que le suelen someter. Su sabor, que recuerda al del cardamomo verde, es bastante más intenso y es claramente reconocible. 

    Es también posible adquirir las semillas del cardamomo sin la vaina. Son bastante duras y en ese caso es necesario molerlas antes de añadirlas a nuestra receta.


    Se utiliza para todo tipo de recetas saladas, para repostería y para enriquecer el sabor del té (chai). Para las primeras, se puede consumir con el grano entero o molido. La semilla entera del cardamomo aporta un sabor y aroma único a nuestra receta, pero en sí, no es aconsejable comerla dado que se mantiene muy dura y sobre todo, tiene un sabor demasiado intenso e incluso agrio. Por ellos, en caso de usar el grano entero, hemos de retirarlos antes de servirlos o avisar a los comensales para que lo hagan ellos y no los coman.

    El cardamomo es ingrediente indispensable de la mayoría de currys y biryanis indios, y por lo tanto encaja muy bien en guisos de carne, pescado, verduras. En repostería se suele utilizar en polvo mezclado en la masa. Es curioso como el cardamomo adquiere una personalidad distinta cuando se utiliza en recetas dulces. Lo mismo pasa con la preparación del té Chai, que además de té negro incorpora distintas especias, entre ellas el cardamomo, que se hervirá durante unos minutos y luego retirará. El chai, que suele consumirse dulce, es un agradable y digestivo y una buena alternativa a nuestro café o té tradicional de todos los días.

  • CANELA

    CANELA

    La canela es originaria de Sri Lanka, usada en la actualidad en la repostería de todo el mundo y habitual en la cocina salda asiática.

    La canela es la corteza del cinamomo verdadero, un árbol miembro de la amplia familia del género cinnamomum, de hoja perenne que crece hasta los 15 metros de altura y es originario de Sri Lanka. En la actualidad se cultiva en países del mundo tan diversos como la India, Brasil, Zanzíbar, y Egipto entre otros muchos, aunque Sri Lanka es con diferencia el primer productor.
    Para el cultivo y producción de canela en rama, suele utilizarse una técnica curiosa: se talan los árboles cuando tienen unos 2-3 años de edad y del tronco restante, casi a nivel de suelo, salen una docena de vástagos. Al cabo de otro año cuando los vástagos han alcanzado un tamaño de más de un metro se les quita la corteza y se deja secar 24 horas. Pasado este tiempo, se separa de la corteza la capa interior que es la que se consume como especia. Se deja que siga secándose y durante ese proceso se enrollará sobre sí misma dándole la forma característica de la canela en rama.
    En occidente la canela es conocida mayoritariamente como un ingrediente utilizado en repostería, y en España se usa muchísimo en recetas como la leche frita, el arroz con leche, las torrijas y un larguísimo etcétera… En Estados Unidos son en ingrediente principal de un plato nacional, los rollitos de canela cuyo aroma a veces un poco empalagoso invade aeropuertos y zonas comerciales. En muchos países asiáticos sin embargo es un ingrediente habitual de la comida diaria. En la india, un gran número de currys tiene canela. En china, la conocida mezcla de 5 especias tiene a la canela como una de ellas. Es ingrediente importante de la cocina Turca e Iraní, aunque también en España se usa en algún plato salado, como por ejemplo en la exquisita morcilla de Aranda.
    Lo cierto es que una cantidad pequeña de canela en un plato da un toque de dulzor y de aroma muy agradable que no es en absoluto incompatible con los sabores salados. La clave está por lo tanto en la cantidad de canela que añadamos a nuestra receta asegurándonos de que no excedemos ciertos límites. El aroma a canela se puede sacar directamente de la «rama» mediante infusión, pero es más recomendable en cocina utilizar canela en polvo, y si puede ser recién molida, mejor. Para ello usaremos como siempre nuestro molinillo de café convertido a la sazón en molinillo de especias.
    Además de la canela, existe otra corteza, al de casia, que tiene un sabor muy parecido aunque menos refinado. La casia es más oscura (más marrón). Es más económica que la canela real, por lo que debemos tener cuidado para que no nos engañen aunque si os ocurriera, os diré que la casia tampoco es un mal producto y sabe muy rica.
    Finalmente decir que la canela es también un ingrediente habitual para dar aroma a las infusiones. Por ejemplo, las mezclas de té y especias indias, en las que destacaremos el Masala Chai.

  • ANÍS

    ANÍS

    El anís es una planta originaria del Sudoeste Asiático y del litoral Este del Mediterráneo. Su semilla se usa habitualmente en repostería, pero también en diversas recetas asiáticas, sobre todo en la gastronomía China donde es extremadamente habitual.

    Originario de sudoeste Asiático y del este del Mediterráneo, el anís es una hierba que crece en matas y que llega a alcanzar el metro de altura. Si bien todas las partes de la planta son comestibles cuando ésta es joven, lo más preciado es su semilla, que tiene forma ligeramente alargada y una longitud de unos 4 mm de media. No debe confundirse el anís con el anís estrellado, que si bien tienen sabores parecidos, proceden de plantas distintas.
    El anís se usa frecuentemente en la elaboración de licores. Sólo por mencionar algunos: el Pastis y el Anisette franceses, el Raki turco, el Ouzo griego, la sambuca italiana y por supuesto los anises, cazallas y chinchones españoles. Todos ellos parecidos y a la vez muy distintos al variar el licor de origen y su graduación, los métodos de producción y los ingredientes, donde pueden estar presentes además otras especias como la badiana (anís estrellado), el hinojo, el regaliz…También varía el nivel de azúcar utilizado, dándose el adjetivo de «seco» a licores con poco o sin azúcar y pocos añadidos aromáticos.
    Elaborar anís en casa no sería excesivamente complicado si tuviéramos acceso a alcohol etílico. Basta con dejar macerar una docena de granos de anís en 500 ml alcohol etílico durante al menos 15 días. Pasado el tiempo lo filtramos. Preparamos un almíbar muy ligero con 800 ml de agua y 350 gramos de azúcar y cuando ha enfriado, lo mezclamos con el alcohol que hemos filtrado previamente y ya tendríamos un anís. Se podría pensar en hacer mezclas similares, pero con menos agua, partiendo de destilados o incluso de orujo. Desgraciadamente, la venta de alcohol etílico en España está muy regulada y está prohibida para particulares. La alternativa sería partir de un orujo de sabor suave que sí se puede adquirir en comercios.
    El anís es también un ingrediente habitual en la repostería donde por conveniencia se suele recurrir al licor para dar aroma a la masa. Pero también es posible hervir semillas de anís en agua para extraer su aroma e incorporarlo a nuestra receta.
    Finalmente, el anís es un ingrediente muy habitual en los currys de todas las regiones. De hecho son especias como el anís, él anís estrellado, el hinojo o la canela, entre otros, que le dan ese carácter afrutado a la mayoría de los currys. Cuando hagamos mezclas de currys, no nos olvidemos nunca de añadir alguna de estas especias o varias a la vez. No hay que poner demasiada cantidad pero han de estar presentes. Los granos del anís no deberían dejarse en nuestro guiso para ser masticados, por lo que o bien debemos retirarlos antes de servir o bien incorporarlos en la receta debidamente molidos.

  • ALCARAVEA

    ALCARAVEA

    La alcaravea es una semilla aromática parecida al anís usada mayoritariamente en repostería y para hacer licores, aunque también para algún plato salado.

    La alcaravea es una planta de floración bienal que se encuentra en extensas regiones de África, Europa y Asia. En cocina se utiliza su semilla que tiene un potente aroma que recuerda al del anís y el hinojo y es ligeramente picante.
    Se usa para la elaboración de licores, panes, repostería y también para algunos platos salados y encurtidos, aunque ha de usarse con moderación dado su intenso sabor. Es bien conocido el uso de la alcaravea para aromatizar el chucrut.

  • ZUMAQUE

    ZUMAQUE

    El zumaque procede de Oriente próximo y este del Mediterráneo, su sabor agrio lo convierte en un sustituto del limón o el vinagre.

    Es también un colorante.

    El zumaque es un arbusto que crece y se cultiva en zonas de oriente próximo y al este del Mediterráneo. El fruto, de color rojo intenso debe recogerse cuando esté maduro dado que en su juventud contiene una substancia tóxica que desaparece con la maduración.
    El zumaque se ha usado desde tiempo antiguos en el curtido de cueros, pero también es una especia que se utiliza en cocina. Su sabor es ácido y el rojo de sus frutos dará un bonito color a nuestras salsas.
    Es uno de los ingredientes de la mezcla zaatar, muy común en Oriente Medio y también es un ingrediente de distintos platos de la cocina del Líbano y de Turquía donde es a menudo uno de los ingrediente usados en los kebabs.
    El zumaque se vende seco y normalmente ya molido. No es una especia de sabor particularmente fuerte y hay que poner cantidades importantes, del orden de una o dos cucharadas soperas para un guiso para seis personas. Y es más que probable que queramos suavizar su acidez con un poquito de azúcar.

  • NUEZ MOSCADA

    NUEZ MOSCADA

    La nuez moscada procede de Indonesia, es una especia muy versátil que puede aromatizar una gran variedad de platos. Se usa en la cocina de todo el mundo, tanto en preparaciones saladas como dulces.

    La nuez moscada y su cáscara, el macis, proceden de un árbol oriundo de las Islas Molucas. Esta particular nuez, de 2 o 3 centímetros de largo, es de consistencia dura y hemos de molerla o rallarla antes de añadirla a nuestra receta. Es fácil encontrar nuez moscada molida, pero hemos de pensar que con el tiempo tiene más facilidad para perder su sabor, y por ello se suele aconsejar tener en casa nuez moscada entera y usar un rallador adecuado para producir justo la cantidad necesaria. Dos o tres golpes de rallador serán en general suficientes para platos suaves, y subiremos la cantidad para currys u otros platos más complejos en sabor. Si no tienes un rallador, usa un cuchillo bien afilado con el que podrás sacar finas virutas de nuez moscada.
    El aroma es intenso, con toques a madera, pimienta y algo dulzón y como ocurre con el clavo y el macis (que es el envoltorio de la nuez moscada), hemos de tener cuidado y no poner demasiada cantidad. Se suele usar los currys, sobre todo los elaborados en Japón. En la cocina francesa es habitual añadir un poco de nuez moscada en una bechamel y en general, es una especia versátil, que potencia el sabor y que puede usarse virtualmente con todo tipo de productos, ya sean verduras, carnes, aves, pescado. Pero debe usarse con mesura dado que un exceso de nuez moscada puede estropear una receta.